Partiendo de su desembocadura en Playa América, vamos hacia el interior por uno frondoso bosque de galería hasta Porto do Molle, parque empresarial de Nigrán, que bordearemos para volver de nuevo a la ribera del río Muíños.
Patrimonio histórico:
A lo largo de esta ruta tenemos la posibilidad de encontrar varias muestras de molinos hidráulicos que servían para moler el grano y transformarlo en harina. La presencia de este patrimonio etnográfico contrasta con el Parque Empresarial Porto do Molle, última parte del recorrido de la ruta, muestra del desarrollo tecnológico de Nigrán.
Patrimonio natural:
Este sendero parte desde la desembocadura del río en el ENIL Playa América-Panxón para continuar por un bosque de ribera. Este bosque está limitado a unas bandas lineales a lo largo del cauce, ya que la mayor parte se eliminó para su provechamiento como prado o cultivo. Esta transformación es más patente en el curso bajo y medio del río, zona que recorre este sendero, estando el curso alto bien conservado.
Aun así, la vegetación de ribera típica está bien representada por alisos, sauces, fresnos, abedules y laureles en el curso bajo; en el curso medio ya se aprecia una pequeña transición, pues también podemos encontrar robles y avellanos. En este bosque está presente la hiedra atlántica (Hedera hibernica), especie fuerte que se distribuye desde Escocia hasta el sur de Portugal por todo el frente atlántico. Al llegar a la altura del cruce de este sendero con la autovía AG 57- N llaman la atención en el río una serie de filamentos de color naranja, que podrían ser confundidos con vertidos contaminantes, con todo, se trata de un proceso natural: en aguas con alto contenido en hierro pueden proliferar unas bacterias filamentosas, conocidas como bacterias oxidantes del hierro.